Nieve, granizo o escarcha: cómo distinguir los tres fenómenos que pueden verse en Ecuador



Aunque los tres pueden cubrir de blanco un paisaje, se forman de manera distinta y no significan lo mismo.

Una carretera, un páramo o incluso una zona urbana pueden amanecer o quedar cubiertos de blanco y generar la misma pregunta: ¿nevó, cayó granizo o simplemente se formó escarcha?

A simple vista pueden confundirse, especialmente cuando el hielo se acumula sobre techos, césped, vehículos o vías. Sin embargo, los tres fenómenos tienen un origen diferente.

La forma más sencilla de distinguirlos es observar cómo apareció el hielo.

Granizo: bolas de hielo que caen durante una tormenta

El granizo se forma dentro de nubes de tormenta.

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), las corrientes ascendentes dentro de una tormenta elevan gotas de agua hacia zonas de la atmósfera donde la temperatura es muy baja. Allí se congelan y pueden seguir creciendo al chocar con otras gotas de agua superenfriadas.

Cuando esas partículas de hielo pesan demasiado para mantenerse suspendidas dentro de la nube, caen a la superficie.

Por eso el granizo suele presentarse como pequeñas bolas o fragmentos duros de hielo y está asociado con tormentas, lluvias intensas y actividad convectiva.

Una pista sencilla: si durante una tormenta escucha golpes contra ventanas, techos o vehículos y luego encuentra pequeñas piedras de hielo en el suelo, probablemente se trate de granizo.

Nieve: cristales que llegan al suelo en forma de copos

La nieve se forma de otra manera.

NOAA explica que aparece principalmente cuando el vapor de agua se transforma directamente en cristales de hielo dentro de la nube. Estos cristales pueden unirse y formar los copos que posteriormente caen hacia la superficie.

Para que lleguen al suelo sin derretirse, necesitan atravesar una masa de aire suficientemente fría.

Por eso la nieve es mucho más probable en zonas de gran altitud y con temperaturas cercanas o inferiores a los 0 °C.

La diferencia visual también es clara: mientras el granizo es compacto y duro, la nieve está formada por cristales y copos mucho más ligeros.

Escarcha: no cae del cielo

Aquí está una de las diferencias más importantes.

La escarcha no es una precipitación.

Se forma directamente sobre superficies como césped, plantas, techos, parabrisas o suelo cuando estas alcanzan temperaturas iguales o inferiores a 0 °C y la humedad del aire se congela sobre ellas. NOAA describe este proceso como la formación de cristales de hielo sobre objetos y superficies cercanas al suelo.

Es decir, si una zona amanece cubierta de una capa blanca sin que durante la noche haya caído nieve o granizo, podría tratarse de escarcha.

Esto también explica por qué puede desaparecer rápidamente cuando aumenta la temperatura durante la mañana.

La pregunta clave para diferenciarlos

Hay una regla sencilla que puede ayudar:

  • Si cayó desde una nube en forma de bolas de hielo: granizo.
  • Si cayó en forma de copos o cristales: nieve.
  • Si apareció sobre el suelo, plantas o vehículos sin caer del cielo: escarcha.

El aspecto blanco puede ser similar, pero el proceso meteorológico detrás de cada fenómeno es completamente distinto.

¿Por qué Ecuador puede registrar los tres?

La diversidad de alturas del país permite que existan condiciones muy diferentes en distancias relativamente cortas.

El INAMHI mantiene monitoreo permanente de temperatura, precipitaciones y otras variables meteorológicas en todo Ecuador, además de emitir pronósticos y alertas cuando existen condiciones adversas.

En las zonas altas de la Sierra, las temperaturas pueden acercarse al punto de congelación y favorecer episodios de nieve o escarcha, mientras que las tormentas intensas pueden generar granizo incluso en ciudades ubicadas a menor altitud que los nevados.

Fuente: metroecuador