Fabio Moreno inauguró en el distrito de Aucallama la vivienda más estrecha del mundo con solo 63 centímetros de ancho para demostrar que el bienestar humano es independiente del tamaño de la propiedad. La construcción se encuentra en el norte de Perú y ofrece los servicios básicos de una casa convencional en una estructura de dos niveles. El inmueble está ubicado frente a la plaza principal de la localidad y ya atrajo a miles de turistas que visitan la zona para conocer su particular arquitectura.
La propiedad funciona como una residencia completa a pesar de su estrechez extrema. El interior alberga un baño, una cocina, un comedor, un dormitorio, un estudio y un área de lavandería. Dos escaleras internas comunican las plantas de la edificación, que destaca por sus colores brillantes y su diseño minimalista. El dueño del lugar asegura que el proyecto busca transmitir la idea de que la felicidad no depende de las dimensiones de una casa, sino de la capacidad para organizar el espacio disponible.
Moreno inició el trámite ante la organización Guinness World Records para obtener el título oficial de la vivienda más angosta del planeta. El proceso de certificación requiere mediciones técnicas y documentación oficial que el organismo internacional debe validar en los próximos meses. El propietario manifestó su confianza respecto a la obtención del récord, ya que la estructura cumple con todos los requisitos de habitabilidad y funcionalidad técnica que exige la normativa actual.
La experiencia para los visitantes resulta compleja debido a las restricciones de espacio físico. El escaso ancho del corredor impide que dos o más personas recorran el interior de forma simultánea, lo que limita el flujo de público de manera constante. Aunque el diseño exterior posee rasgos similares a los de una instalación de arte moderno, la casa cuenta con las instalaciones eléctricas y sanitarias necesarias para la vida cotidiana de un residente.
La construcción de este tipo de viviendas responde a un aumento global en la demanda de espacios minimalistas. El proyecto de Aucallama lleva esta tendencia arquitectónica al límite y se posiciona como un punto de interés turístico en la provincia de Huaral. La obra desafía los parámetros tradicionales de la construcción urbana y propone una alternativa radical sobre el uso eficiente de terrenos con superficies reducidas.

