29/04/2026
Por qué no hay que obligar a los niños a compartir
El acto de compartir forma parte de un proceso complejo que conlleva la comprensión y madurez de varios hitos del desarrollo: comprender que no solo existe el yo —etapa de egocentrismo—, integrar que al dar algo no se pierde para siempre, empatizar con la necesidad y la emoción del otro, permitir que otros toquen las pertenencias propias y aprender a esperar y respetar turnos. Se trata de múltiples aspectos que no resultan sencillos en ningún momento vital, y menos aún durante la primera infancia, ya que no es hasta pasados los cinco años cuando se comienza a adquirir esta habilidad de forma más natural y consciente.

